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Ruinas de la Iglesia de San Isidro y el Campanario 1884

Reconstrucción de la Iglesia de San Isidro en la actualidad

Vistas de Periana 1884

Periana hoy

Visita de Alfonso XIII
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HISTORIA
Hola amigos, mi nombre es José Manuel, soy el propietario del
conjunto Azahar y me gustaría que viajarais conmigo en el tiempo
para contaros la historia de estas casas.
Los comienzos se remontan al año 1870. Cuando mi bisabuelo se
estableció en estas casas, en la cara sur de una pequeña aldea
llamada Cortijo Blanco.
La distribución original de las casas estaba dividida en dos plantas,
la principal o planta alta era donde se hacia la vida cotidiana con
dormitorios, cocina y terraza. La planta baja eran las cuadras donde
se alojaban los animales de labor como bueyes, mulos y vacas.
Rodeando su cara sur se alzaba un muro de piedra de unos dos metros de
altura dentro de los cuales convivían en una singular armonía
gallinas, conejos, pavos y alguna que otra cabra. Bajo este muro de
piedra se encontraban los huertos con una extensión de una fanega de
tierra, o sea unos 6000 metros cuadrados, en el huerto se
encontraban árboles frutales, como granados, membrillos, perales,
melocotones y sobre todo naranjos, porque año tras año eran los únicos
árboles que sobrevivían al paso del tiempo, de ahí el nombre de RURAL
AZAHAR. También se cultivaban hortalizas de todo tipo, regadas por el
agua de un pequeño riachuelo que delimita la finca.
Estas casas tienen, en su recuerdo, un hecho que ocurrió en la noche
del 25 de diciembre de 1884. Un terremoto hizo temblar la tierra,
sorprendiendo a todos los vecinos de la aldea, que presos del pánico
salieron de sus casas viendo como se derrumbaban sus tejados y muros.
Reuniéndose en una “era” cercana, por miedo a los derrumbamiento.
Viendo mi bisabuelo que su casa permanecía intacta al terremoto les
invito a refugiarse de la fría noche, soportando incluso dos replicas
más durante la madrugada. Esta anécdota quedó en el recuerdo, pasando
de generación en generación.
Estas casas pertenecieron a mi familia hasta nuestros días. En 1998,
mi mujer y yo, nos propusimos un proyecto, restaurar las casas para el
turismo rural. Cinco años más tarde vimos el fruto de nuestro
esfuerzo. El día 9 de agosto de 2003 alojamos a nuestros primeros
clientes.
En la actualidad el cortijo conserva su estructura original con muros
de piedra y argamasa, de más de 80 centímetros de espesor, los cuales
dejan a la imaginación otra época, donde la vida era sencilla, el
tiempo no era importante y el estrés no existía, y que hoy día, sigue
transmitiendo esa tranquilidad al visitante como si el tiempo se
detuviera entre sus muros. |